Un nuevo escándalo salpica al Gobierno nacional, la filtración de correos electrónicos internos de la Cancillería expuso un presunto direccionamiento en la adjudicación de un contrato por más de $114 millones para la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad dirigida por la esposa del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

La evidencia es una instrucción emitida el 1 de diciembre de 2025 a través del sistema GDE. En el mensaje, el coordinador de Compras de la Cancillería, Mariano Méndez, le ordenó a una subordinada tramitar una convocatoria "conforme la que preparamos al inicio del año". Esta orden se cursó tres días antes de que el proceso se hiciera público, lo que sugiere que los pliegos fueron diseñados para que la empresa tuviera una ventaja informativa decisiva.

La AACI, cuyo contrato era para capacitar en inglés a agentes de la Cancillería, presentó su propuesta formal un mes antes del llamado oficial. Las pruebas complican la versión oficial, que había atribuido la elección a la "especialidad" de la firma. El caso ya derivó en denuncias penales contra Sturzenegger, quien es investigado por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público y por un posible conflicto de intereses. La oposición puso la lupa en un contrato que ya representa un nuevo dolor de cabeza para el Gobierno de Javier Milei.