La visita del gobernador Alfredo Cornejo a San Rafael generó un fuerte escenario de tensión política, tras el anuncio de un proyecto para reformar la Constitución provincial y consagrar la autonomía municipal en los 18 departamentos.
El mandatario defendió la iniciativa al sostener que los municipios ya cuentan con autonomía en el marco de la Constitución Nacional, aunque cuestionó con dureza el proceso impulsado en San Rafael para dictar una carta orgánica, al que calificó como “institucionalmente débil”. También anticipó una presentación ante la Suprema Corte de Justicia por un conflicto de poderes.
Las declaraciones generaron una rápida respuesta de funcionarios y legisladores locales, quienes rechazaron los dichos del gobernador y defendieron la gestión municipal.
Desde el Ejecutivo, Sebastián Sáenz cuestionó las críticas a la obra pública, el gasoducto y la salud, mientras que Alfredo Juri defendió la potestad de los municipios de definir su propia autonomía.

En tanto, Néstor Ojeda apuntó contra el manejo de los fondos de Portezuelo del Viento, y Francisco Perdigues desmintió afirmaciones sobre el gasoducto. A su vez, Samuel Barcudi defendió el funcionamiento de los centros de salud municipales.
Las críticas también alcanzaron al sector productivo, con cuestionamientos de Mauricio Sat a la política provincial, y a la obra pública, defendida por Andrea Fichetti por su impacto en el empleo y la economía local.
El senador Pedro Serra y la concejal Pamela Torres sumaron cuestionamientos al enfoque del Gobierno provincial y a la falta de respuestas concretas para San Rafael.
El cruce dejó expuestas diferencias de fondo sobre la autonomía, la distribución de recursos y el rumbo de la gestión pública, en un contexto de creciente confrontación política.