El Gobierno nacional atraviesa semanas de alta exposición política en medio de traspiés consecutivos que dejaron al descubierto las tensiones internas dentro del Gabinete y reavivaron la puja por el armado de listas de cara a las elecciones de 2027. En este contexto, las diferencias dentro de La Libertad Avanza comienzan a tomar forma, con señales que, puertas adentro, son leídas en clave electoral.
La reciente polémica en torno a los vuelos oficiales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, generó nuevas fricciones internas. El foco se posó especialmente en la actitud de Patricia Bullrich, quien evitó pronunciarse públicamente y se limitó a replicar un mensaje del presidente Javier Milei en redes sociales.
El silencio de la senadora no pasó inadvertido dentro del oficialismo. Distintos sectores lo interpretaron como un gesto con lectura política, en medio de un escenario donde las definiciones comienzan a proyectarse hacia el futuro electoral. “El silencio también habla. Aparentemente, primero está la política y después las personas”, deslizaron desde los pasillos de Balcarce 50, dejando entrever el malestar.
Las críticas no se detuvieron allí. Otra fuente con acceso al despacho presidencial cuestionó la exposición pública de la dirigente durante su presencia en Lollapalooza Argentina, realizado entre el 13 y el 15 de marzo en la Ciudad de Buenos Aires. La imagen contrastó con el momento político que atravesaba el oficialismo, que intentaba contener la controversia por la inclusión de Bettina Angeletti, esposa del ministro coordinador, en la delegación que viajó a Estados Unidos a bordo del ARG 01.

“No fue la mejor decisión mostrarse en el Lollapalooza mientras estábamos dando la cara”, señalaron desde el entorno gubernamental, evidenciando el nivel de incomodidad interna.
En paralelo, el pasado martes se reactivaron las reuniones de mesa política en la planta baja de la Casa Rosada, donde, pese a que algunos participantes destacaron un “buen clima”, trascendió que la polémica fue parte de la conversación. La propia Bullrich se retiró antes de la finalización del encuentro, alegando compromisos previos en su agenda.
Detrás de estos episodios, se perfila un escenario de reconfiguración política dentro del oficialismo. La disputa por la Ciudad de Buenos Aires aparece como uno de los ejes centrales, en un intento del espacio libertario por disputar el histórico bastión del PRO.
En ese tablero, la figura de Bullrich —quien ya mostró fortaleza electoral— convive con el crecimiento político de Adorni, que logró posicionarse como un actor clave tras imponerse en la Legislatura porteña, marcando un antecedente significativo para el espacio.
Con varios meses por delante, los recientes episodios funcionan como un anticipo de lo que podría intensificarse en la antesala electoral. Las crisis internas, lejos de disiparse, comienzan a revelar el mapa de alianzas, tensiones y liderazgos que definirán el rumbo de La Libertad Avanza hacia 2027.

