A pocos días de Semana Santa, el panorama en Mendoza muestra un comportamiento más estable que a nivel nacional en la producción de huevos de Pascua. Mientras en otras regiones se advierten caídas, en la provincia los empresarios aseguran que los niveles se mantienen e incluso, en algunos casos, crecieron.
El contexto general está marcado por el aumento del cacao a nivel internacional y por un consumo más medido, donde los productos no esenciales pierden prioridad. Sin embargo, en Mendoza no se observa una retracción uniforme y el foco está puesto en lo que ocurra en los días previos a la celebración.

Desde el sector coinciden en que la última semana es clave para las ventas, ya que la mayoría de los consumidores suele comprar a último momento. Por ahora, el movimiento en los locales es tranquilo, aunque dentro de lo esperado para esta etapa.
A diferencia de años anteriores, algunos comercios lograron adelantar ventas desde eventos previos, lo que permitió captar clientes anticipados. De todos modos, predomina un comportamiento más cauteloso: los compradores comparan precios, buscan promociones y ajustan el gasto.
Esa tendencia también se refleja en la elección de productos. Si bien hay opciones económicas, muchos consumidores priorizan la relación precio-tamaño, optando por unidades más grandes en lugar de varias pequeñas.
En cuanto a los precios, los aumentos rondan el 10% respecto al año pasado, un incremento moderado frente a otros períodos. Actualmente, los huevos más chicos parten desde los $2.000, mientras que los tamaños intermedios superan los $12.000 y pueden llegar a $33.000. En el segmento premium, algunos productos alcanzan los $50.000.