Violeta Marina Mighetto, reina nacional de la Vendimia en 1954, falleció a los 84 años. Fue la primera soberana de Lavalle y la única reina nacional que luego fue madre de otra reina.
Su hija, Patricia Mónica Castro, fue elegida Reina Nacional de la Vendimia en 1978, representando a Guaymallén. Ambas compartieron una historia única en la fiesta máxima de los mendocinos, elegidas con apenas 17 años.
Violeta fue coronada el 13 de marzo de 1954 y su elección puso en valor al departamento de Lavalle. "Lo que viví fue muy emocionante e inesperado. El público se volcó para apoyarme", recordaba.

La elección se realizó con autorización de sus padres, ya que Violeta vivía en 3 de Mayo. Tras su reinado, formó una familia con seis hijos y nueve nietos, algunos de ellos viviendo en el exterior.
Su hija Patricia obtuvo el trono nacional en la fiesta "Vendimia Multicolor" el 3 de marzo de 1978. Fue coronada en un contexto social particular, a meses del Mundial de Fútbol y con clima político tenso.
"Llevar el cetro vendimial de mi mamá fue un hermoso destino", dijo Patricia sobre su elección. Ambas mantuvieron un fuerte vínculo con la fiesta vendimial y participaron juntas de muchas celebraciones.

Recordamos a Violeta Mighetto como una de las reinas más icónicas de la Vendimia, no solo por haber sido la primera en coronar al departamento de Lavalle en 1954, sino también por el legado que dejó en la fiesta, al ser la única reina nacional cuya hija también alcanzó el cetro. Su carisma, sencillez y amor por la tradición vendimial la convirtieron en un símbolo inolvidable de esta celebración mendocina.