La cartelera teatral de la Ciudad de Mendoza recibirá el reestreno de una de las propuestas más singulares y provocadoras del circuito de drama independiente local. Este domingo 31 de mayo a las 20:00, el escenario de la Sala Principal del Teatro Municipal Julio Quintanilla (Plaza Independencia, Capital) albergará la función de apertura de la segunda temporada de "Damiens, el cuerpo de los condenados". La pieza, escrita por el dramaturgo Cristian Palacios, ofrecerá una experiencia escénica concentrada de 60 minutos de duración, diseñada de forma exclusiva para un público mayor de 16 años debido a la intensidad de su temática y su propuesta estética.

La trama de este unipersonal (dirigido en forma conjunta por Eugenia Videla y Joaquín De Lucia, quien además asume el rol protagónico en las tablas) se inspira de manera directa en el célebre análisis del filósofo francés Michel Foucault sobre el suplicio de Robert-François Damiens y el nacimiento de los regímenes carcelarios modernos. La puesta se estructura a partir de una atmósfera mínima: un hombre solo, una silla y una mesa bastan para que el intérprete comience a multiplicarse y desarmarse en escena. Entre gestos absurdos y palabras fragmentadas, el relato despliega un abanico de campesinos, reyes, amantes y fantasmas de París, configurando un espejo inquietante sobre cómo las estructuras de poder tallan la historia, el horror y la belleza sobre la anatomía humana.
El diseño estético de la obra cuenta con el trabajo de Belén Blu en iluminación y dirección de arte, la fotografía de Carina Ortigala Sol y las piezas gráficas de Viejo García, todos bajo la producción general de Flora Marziali. Los espectadores que deseen asistir al complejo subterráneo de la plaza central podrán adquirir sus ingresos en las boleterías físicas del lugar por un valor de $15.000 para la entrada general, habiendo concluido ya la etapa de preventa promocional. Desde la organización de la obra recomendaron a la audiencia presentarse con la debida puntualidad en el ingreso al teatro, ya que las características sonoras y los silencios de la puesta requieren un aislamiento riguroso desde el inicio de la función.


