El circuito del teatro independiente de la provincia, las producciones de café concert y los monólogos de autor que abordan las problemáticas de la mediana edad desde una perspectiva satírica sumarán una destacada e idónea propuesta de humor en la cartelera de la Capital, consolidando un espacio de reflexión que promete la identificación directa de la audiencia con las peripecias del protagonista. Este viernes 26 de junio a partir de las 22, las instalaciones de la Sala Central de la Sala Ana Frank (situada en calle Maipú 230 del centro mendocino) albergarán el desarrollo del unipersonal De profesión, contador, una de las creaciones más longevas y convocantes del actor local Daniel Encinas. La pieza, armada bajo una estructura de stand up y narrativa teatral, ya dispuso sus pases generales por un valor de $12.000.

La trama argumental de esta comedia sumerge a los espectadores en la caótica y estructurada cotidianidad de un profesional de las ciencias económicas, quien, agobiado por las exigencias del entorno y el peso de los mandatos familiares, decide patear el tablero para inscribirse en un taller de actuación. Ese aparente impulso azaroso modifica de manera sustancial toda su biografía, alterando para siempre su forma de vincularse con los números, el ejercicio de la docencia universitaria y la administración del plano afectivo. A partir de este disparador, el libreto construye una parodia sutil sobre los estereotipos de las profesiones tradicionales, transformando las crisis de ansiedad y los miedos cotidianos en herramientas para el estallido del humor.
La función ofrecerá un bloque continuo de entretenimiento y reflexión de 90 minutos de duración, constituyéndose como una actividad apta para todo público en el recinto de la Capital. En lo que respecta a las metodologías de acceso y organización de las ubicaciones, desde la producción del evento informaron que los pases se encuentran disponibles a través de los canales digitales habituales y que las taquillas del establecimiento se abrirán con antelación para el retiro de remanentes. Las escenas de este monólogo, colmadas de guiños a las costumbres de la región, prometen cerrar las jornadas laborales de la semana con un momento de distensión y risas compartidas.


