El plazo fijo tradicional continúa siendo una de las alternativas más utilizadas por los ahorristas argentinos, principalmente por su bajo nivel de riesgo y la posibilidad de operar desde el home banking sin necesidad de acudir al banco. Sin embargo, con la nueva baja de tasas aplicada a comienzos de noviembre, los rendimientos muestran diferencias marcadas entre entidades públicas, privadas y digitales.
Los bancos con las tasas más altas
Según los datos más recientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA), las entidades que ofrecen los mejores rendimientos a 30 días son:
Banco VOII y Crédito Regional, con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 36%.
Banco Meridian, Banco del Sol y Reba, con una TNA del 35%.
Banco de Córdoba, que mantiene una TNA del 34,5%.
Estas opciones se ubican por encima del promedio general, que actualmente ronda el 30%, y resultan más atractivas para quienes buscan optimizar su rendimiento en el corto plazo.

Los bancos con las tasas más bajas
En el otro extremo, las entidades tradicionales muestran una mayor retracción en sus tasas:
Banco Provincia: 24% TNA.
Banco Galicia: 25% TNA.
Banco Santander y Banco BBVA: 27% TNA.
Banco Nación: 33% TNA.
A pesar de ser una de las instituciones con mayor volumen de depósitos, el Banco Nación se ubica por debajo de varios bancos medianos y digitales que compiten con tasas más agresivas.
Cuánto se gana con un plazo fijo de un millón de pesos
El rendimiento final depende de la tasa ofrecida por cada entidad. Con una inversión de $1.000.000 a 30 días:
En un banco con una TNA del 25% (como Galicia), la ganancia mensual ronda los $20.500.
En una entidad con una TNA del 36% (como VOII o Crédito Regional), el interés mensual se acerca a los $30.000.
Si bien los retornos nominales pueden parecer atractivos, el rendimiento real continúa afectado por la inflación, lo que reduce el poder adquisitivo del capital al finalizar el plazo. Aun así, el plazo fijo se mantiene como una herramienta de preservación del ahorro frente a la volatilidad del mercado y la incertidumbre cambiaria.