RESERVAS

Milei busca oxígeno financiero y el FMI define un giro de 1.000 millones de dólares

El directorio del Fondo Monetario Internacional analizaría en las próximas semanas el caso argentino. La aprobación permitiría liberar más de 1.000 millones de dólares en medio de la presión sobre las reservas y las metas fiscales.

El Gobierno de Javier Milei inicia semanas decisivas a la espera de una señal del Fondo Monetario Internacional (FMI) que podría aliviar la presión sobre las reservas del Banco Central y fortalecer el frente financiero.

Según fuentes cercanas a las negociaciones, el directorio del organismo analizaría durante la segunda quincena de mayo la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas firmado con Argentina en abril del año pasado. De recibir el visto bueno, el país accedería a un desembolso de aproximadamente US$1.003 millones.

La expectativa crece en el equipo económico encabezado por Luis Caputo, ya que esos fondos permitirían reforzar las reservas y cubrir compromisos financieros asumidos con el propio organismo internacional.

El Board del FMI y la demora en la revisión

El tratamiento del caso argentino estaba previsto inicialmente para el pasado 30 de abril, durante una reunión del directorio del FMI. Sin embargo, el debate quedó relegado debido a la atención que concentró la guerra en Medio Oriente y su impacto sobre la economía global, especialmente por la suba del petróleo y el gas.

Aunque la recomendación técnica para aprobar la revisión ya había sido elaborada por el Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, el expediente argentino quedó postergado sin fecha definida.

Ahora, en el Palacio de Hacienda esperan que el tema finalmente sea incluido en el próximo encuentro del Board y que el desembolso se concrete antes de fin de mes.

La importancia de los 1.000 millones de dólares

La demora en la aprobación tuvo consecuencias para el Gobierno. Argentina debió afrontar recientemente un vencimiento de US$830 millones con el FMI utilizando Derechos Especiales de Giro (DEGs) adquiridos con apoyo de Estados Unidos.

Originalmente, la intención del Ministerio de Economía era utilizar el desembolso pendiente para cancelar ese compromiso y, además, fortalecer el nivel de reservas internacionales.

La acumulación de divisas sigue siendo uno de los principales desafíos para la gestión libertaria, especialmente porque Argentina no logró cumplir la meta de recomposición de reservas prevista para 2025. Aun así, el organismo otorgó un “waiver” o perdón técnico para avanzar con la revisión.

Inflación y expectativas del Gobierno

En la Casa Rosada también hay expectativa por el dato de inflación de abril que se conocerá esta semana. Las proyecciones privadas estiman que el índice podría ubicarse cerca del 2,5%, por debajo del registro de marzo.

El Gobierno considera que una desaceleración inflacionaria podría mejorar la evaluación del FMI sobre el programa económico y fortalecer la posición oficial en las negociaciones.

La preocupación por la recaudación y el ajuste fiscal

Más allá de las señales positivas que busca mostrar el Ejecutivo, el Fondo mantiene la atención sobre otro punto sensible: la evolución de la recaudación tributaria.

Argentina se comprometió a sostener durante 2026 un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del PBI, una meta que depende tanto del ajuste del gasto público como de una recuperación de los ingresos fiscales.

Para cumplir ese objetivo, el Gobierno continúa aplicando el esquema de ajuste conocido como “motosierra y licuadora”. Por un lado, avanza con recortes directos en distintas áreas del Estado y, por otro, mantiene congeladas partidas presupuestarias y salarios en un contexto inflacionario.

En el Ministerio de Economía confían en que una eventual recuperación de la actividad económica, el consumo y la industria permita aliviar parte de la presión fiscal durante los próximos meses.