La inflación creció a fines de marzo y el Gobierno busca congelar el precio de los combustibles para frenarla
La inflación mostró una nueva aceleración en el cierre de marzo, impulsada principalmente por subas en alimentos y bebidas, que revirtieron la desaceleración registrada en semanas anteriores. Este repunte encendió alertas en el equipo económico, que ahora busca contener el impacto en abril.
Según relevamientos privados, los precios de alimentos aumentaron 1,5% en la última semana del mes, con incrementos destacados en panificados, lácteos, bebidas y carnes. Estos rubros explicaron gran parte de la presión inflacionaria reciente, especialmente en productos de consumo masivo.
A nivel general, las estimaciones ubican la inflación mensual de marzo en un rango de entre 2,7% y 3%, lo que implica una leve aceleración respecto a febrero. Incluso desde el propio Gobierno reconocieron que el dato podría ubicarse por encima de lo esperado.
Frente a este escenario, el Ministerio de Economía apuesta a una medida clave: la decisión de YPF de no aumentar los combustibles por 45 días. La estrategia busca evitar un traslado inmediato de la suba internacional del petróleo a los precios locales y así contener la inflación en abril.
El esquema contempla mantener los valores actuales en los surtidores, mientras las diferencias de costos se compensan a futuro dentro de la cadena energética. Otras petroleras analizan sumarse a la iniciativa, lo que reforzaría el objetivo oficial de frenar la presión sobre los precios en el corto plazo.
Con este acuerdo, el Gobierno intenta ganar tiempo y evitar una nueva escalada inflacionaria en un contexto internacional adverso, donde el aumento del crudo podría impactar directamente en el costo de vida.