La economía argentina volvió a mostrar señales de desaceleración durante febrero, luego de que el INDEC informara una caída de la actividad económica del 2,1% interanual y un retroceso del 2,6% frente a enero. Entre los sectores más golpeados apareció la industria manufacturera, que acumula ocho meses consecutivos en baja.
Mientras algunas actividades vinculadas al agro, la minería y los servicios financieros lograron sostener mejores niveles de desempeño, otros rubros ligados al mercado interno continúan mostrando dificultades. El comercio, la construcción y parte de la industria siguen afectados por la caída del consumo y el menor poder adquisitivo.

Sin embargo, algunos indicadores de marzo comenzaron a reflejar una leve recuperación. Los despachos de cemento y ciertos índices de la construcción mostraron subas interanuales, aunque otros sectores, como la producción automotriz y el transporte aéreo de cabotaje, continuaron en retroceso.
Distintas consultoras privadas advirtieron que el crecimiento previsto para 2026 sería moderado y desigual entre sectores. Además, señalaron que la estabilidad cambiaria y la apertura de importaciones generan presión sobre actividades industriales y productivas que dependen fuertemente del mercado interno.
En ese contexto, economistas alertaron que sin medidas que mejoren la competitividad y reactiven la demanda, la economía podría continuar atravesando un escenario de avances y retrocesos, lejos de una recuperación sostenida en el corto plazo.


