Impuesto al cheque: la CNV frenó un vacío legal que las empresas usaban para no pagar el gravamen
Un reciente ida y vuelta normativo encendió las alarmas en el sector corporativo y abrió un fuerte debate sobre la ingeniería fiscal en la Argentina. Tras la emisión de una norma que permitía flexibilizar los pagos en el mercado bursátil, algunas empresas creyeron encontrar el mecanismo definitivo para evitar el impuesto al cheque. Sin embargo, la Comisión Nacional de Valores (CNV) intervino rápidamente para aclarar los alcances y frenar la polémica.
Todo comenzó con la Resolución General 1139, que eliminaba el límite de dos pagos diarios que los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs) podían realizar mediante cheques físicos o eCheqs por cliente. Al combinarse esto con la libertad de realizar endosos ilimitados, muchas plataformas financieras comenzaron a ofrecer este esquema como una "cuenta corriente virtual" libre de cargas tributarias, aprovechando que el dinero en los mercados de capitales no corre por los carriles bancarios tradicionales.
Frente a la rápida masificación de esta estrategia de optimización, el organismo regulador dictó la Resolución General 1141 para restablecer las restricciones operativas y advertir que las nuevas herramientas no modifican en absoluto las leyes impositivas vigentes.
El peligro de usar las ALyCs como caja de tesorería
El núcleo del conflicto radica en el diferencial del 1,2% de costo que existe entre realizar movimientos de dinero dentro del circuito bancario formal frente a operar en la bolsa. A pesar del atractivo comercial que mostraron las billeteras y agentes bursátiles, los tributaristas advierten que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) cuenta con el respaldo legal para perseguir y penalizar estas maniobras.
Los especialistas señalan que, según la doctrina ratificada por la Corte Suprema de Justicia, si una compañía estructura sus cobros y pagos operativos habituales para eludir el uso de su propia cuenta de banco, la operatoria queda alcanzada de todas formas por el impuesto a los débitos y créditos. El fisco puede determinar que se está reemplazando la vía bancaria en el ejercicio de una actividad económica y reclamar el pago retroactivo del tributo.
"Si la autoridad fiscal detecta que una empresa canaliza de forma habitual los pagos a proveedores a través de una cuenta comitente para evadir el gravamen, podrá exigir el cobro del impuesto y aplicar sanciones", explicaron los expertos del sector, quienes además pidieron cautela a los directores de finanzas corporativas.
Un tributo de emergencia que se volvió eterno
El impuesto al cheque es catalogado de forma unánime como uno de los impuestos más distorsivos de la economía argentina. Fue creado originalmente en el año 2001 por el entonces ministro Domingo Cavallo con un carácter transitorio que caducaba a fines de 2002. Sin embargo, debido a su altísima capacidad de recaudación, cumplió un cuarto de siglo plenamente vigente, llegando a representar cerca del 1,7% del PBI nacional.
A pesar de que el actual Ministerio de Economía mantiene en carpeta la promesa de eliminar este gravamen junto con las retenciones y otros tributos que asfixian la actividad privada de cara al mediano plazo, las reglas del juego actuales siguen firmes. Las empresas que busquen optimizar sus costos impositivos mediante los cheques electrónicos deberán ajustarse estrictamente a los límites de la CNV para evitar inspecciones complejas y multas por parte del organismo recaudador.