El petróleo sube con fuerza y el Brent se acerca a los US$90 por la guerra en Medio Oriente
La tensión en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales y empujó al alza el precio del petróleo, ante la persistencia de los ataques contra embarcaciones comerciales y petroleras que transitan por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo.
La continuidad del conflicto incrementó la preocupación de los inversores por un eventual deterioro del abastecimiento energético, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y el riesgo de una escalada militar de mayor alcance.
El Brent se acerca a los US$90
En los mercados internacionales, el Brent, referencia para Europa, cotiza en torno a los US$87,23 por barril, acercándose a la barrera de los US$90, un nivel que los operadores consideran posible si la situación en la región continúa deteriorándose.
En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, se ubica alrededor de los US$80,92 por barril, consolidando la tendencia alcista registrada en las últimas jornadas.
La tensión en Ormuz mantiene en alerta a los mercados
El repunte del petróleo responde a la continuidad de los ataques contra buques que navegan por el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que circula una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos.
Pese a los esfuerzos diplomáticos y a las operaciones de seguridad desplegadas por fuerzas occidentales para garantizar la libre navegación, los incidentes en la zona continúan alimentando la incertidumbre sobre la estabilidad del suministro energético.
Los analistas advierten que el mayor riesgo es que el conflicto se extienda más allá de los ataques marítimos y afecte instalaciones petroleras o refinerías, lo que podría generar una reducción de la oferta internacional.
Preocupación por el impacto económico
El avance del precio del petróleo también reavivó las preocupaciones sobre la inflación global. Un barril cercano a los US$90 podría trasladarse a mayores costos para los combustibles, el transporte y la producción industrial, complicando las perspectivas económicas de numerosos países.
Frente a este escenario, bancos de inversión y consultoras comenzaron a revisar sus proyecciones para los próximos meses, al considerar que una suba sostenida del crudo podría afectar el ritmo de crecimiento de la economía mundial y retrasar la desaceleración de la inflación.