El Gobierno nacional enfrenta durante mayo compromisos de deuda en pesos por un total de $6,9 billones, en el marco de una estrategia financiera que apunta a estirar los vencimientos hacia los años 2028 y 2029.
Para cumplir con este objetivo, el Tesoro buscará sostener niveles de renovación de deuda por encima del 100% y, al mismo tiempo, profundizar la colocación de bonos en moneda dura para hacer frente a los pagos.
De acuerdo con un informe de la consultora Equilibra, el calendario de vencimientos en pesos continúa siendo exigente. En ese sentido, advierte que junio y agosto aparecen como meses críticos, con obligaciones por $14,8 billones y $14,9 billones, respectivamente. A su vez, diciembre se proyecta como otro punto de tensión, con vencimientos cercanos a los $20 billones.
En este contexto, abril cerró con un financiamiento neto de $200.000 millones y un rollover del 102,2%, lo que marca el cuarto resultado consecutivo por encima del 100%, aunque se trata del nivel más bajo desde fines de febrero.
Según los analistas, el actual esquema de colocación de letras del Tesoro cumple un rol clave como mecanismo para absorber pesos del mercado, en línea con la política del Banco Central de compra de divisas. En un escenario de actividad económica estancada y caída del consumo, la demanda de dinero no logra absorber la liquidez generada por la emisión destinada a la adquisición de dólares.

Frente a esta situación, el Ministerio de Economía actúa como una herramienta complementaria de la autoridad monetaria para retirar excedentes y evitar presiones inflacionarias.
Sin embargo, los especialistas advierten que este esquema, en el cual el Banco Central emite pesos que luego el Tesoro utiliza para comprar dólares y cancelar deuda, podría enfrentar límites. La sostenibilidad del sistema depende cada vez más de las condiciones financieras y de la ausencia de eventos políticos adversos.
En cuanto a las preferencias del mercado, los inversores continúan inclinándose por instrumentos de corto plazo. En la última licitación, la demanda se concentró en tasa fija corta, con la nueva LECAP a 43 días absorbiendo el 61% del total adjudicado, el nivel más alto desde febrero.
Por otro lado, en el segmento de títulos en moneda extranjera, el Gobierno mantiene la emisión de Bonares, acumulando entre los bonos AO27 y AO28 más de u$s2.250 millones. En la última colocación, el AO27 alcanzó su límite de emisión con una tasa nominal anual del 5,04%, lo que confirma el sostenido interés por activos en dólares dentro del mercado financiero.

