El Banco Central de la República Argentina (BCRA) solo realizará compras de reservas cuando el dólar oficial toque el piso de las bandas cambiarias, actualmente ubicado en torno a $956, mientras el tipo de cambio se mantiene cerca de $1350. Por ello, en el corto plazo parece improbable que se realicen adquisiciones de divisas.
En el último informe del FMI, el organismo destacó la necesidad de reconstruir reservas, flexibilizando la meta del Gobierno y otorgando una dispensa por el incumplimiento previo del objetivo de acumulación. Sin embargo, el plan del Ejecutivo traslada la responsabilidad de la acumulación al Ministerio de Economía, que realiza compras en bloque y operaciones de repo para engrosar las reservas internacionales.

El informe de la Jefatura de Gabinete, presentado por Guillermo Francos, precisó que el Tesoro ha ejecutado operaciones de colocación de deuda en moneda extranjera y que se iniciaron procesos de privatización de empresas públicas como BCyL, Enarsa, AySA, CVSA e Intercargo, aunque sin adjudicaciones todavía.
A pesar de estas medidas, el Gobierno no logró cumplir con la meta de reservas fijada en la primera revisión del acuerdo con el FMI, debido a la incertidumbre generada por la obligación de informar al Congreso sobre el nuevo acuerdo multilateral. El FMI, además de relajar el objetivo, permitió una mayor flexibilidad para lo que resta del año.
Según cálculos de la consultora LCG, para alcanzar la meta, el BCRA debería acumular inicialmente US$4700 millones, pero considerando egresos futuros, el esfuerzo real ascendería a US$7400 millones hasta diciembre, dejando la meta aún distante.


