El IPC (Índice de Precios al Consumidor) de febrero arrojó un aumento del 2,9% mensual, según datos del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos ), un número que superó la expectativa del mercado (2,7%) y marcó el noveno mes consecutivo con inflación por encima del 2%. Esta cifra encendió nuevamente el debate sobre la desaceleración de los precios y los desafíos para cumplir las metas oficiales.
En los primeros dos meses de 2026, la inflación acumulada alcanzó 5,9%, consumiendo ya más de la mitad del objetivo anual proyectado por el Gobierno en su Presupuesto, que era del 10,1%.
Lo que dice JP Morgan
Según un informe del JP Morgan, la inflación núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— se aceleró hasta 3,1%, con fuerte impacto de los alimentos, especialmente la carne. Excluyendo este rubro, la inflación subyacente se ubicó en 2,6% mensual, apenas por encima del promedio de los últimos tres meses.
Los precios regulados, por su parte, mostraron un aumento de más del 4% mensual, impulsados por tarifas de electricidad, gas y agua, contribuyendo con 0,9 puntos porcentuales al índice general.
El banco advirtió que, dadas estas presiones, el proceso de desinflación podría ser más lento de lo previsto, manteniendo una proyección de inflación anual del 26,5% para diciembre de 2026.

Condiciones necesarias para bajar la inflación
JP Morgan explicó que para lograr que la inflación converge a un rango de 10-15% anual, serían necesarias varias medidas estructurales:
Eliminación de los controles de capital vigentes.
Implementación de reformas fiscales y recortes impositivos a nivel federal y provincial.
Finalización del ajuste de precios relativos en sectores clave de la economía.
En resumen, el gigante de Wall Street advierte que la inflación mensual difícilmente caiga por debajo del 2% sin un conjunto de reformas profundas y sostenidas en el tiempo.