FALLO POLÉMICO

Sanción millonaria al club de básquet cuyas jugadoras denunciaron que fueron filmadas en el vestuario.

El Tribunal de Disciplina consideró que el Talar, deberá pagar multa porque no se presentó a jugar contra el club rosarino. El partido fue reprogramado.

El 27 de enero, el equipo de El Talar, campeón del Torneo Apertura de la Liga Nacional Femenina de Básquet, vivió un episodio de acoso en las instalaciones del Club Náutico Avellaneda, en Rosario, que alteró el desarrollo del torneo y generó una serie de consecuencias disciplinarias.

Las jugadoras denunciaron haber sido grabadas mientras se duchaban en el vestuario femenino, un hecho que dejó conmocionados a los miembros del equipo y la comunidad deportiva.

De acuerdo con las versiones de las jugadoras, una persona presuntamente infiltrada en el vestuario grabó con un teléfono móvil desde el área masculina, apuntando hacia las duchas. Al percatarse de la situación, las jugadoras informaron inmediatamente a los directivos de El Talar, quienes a su vez alertaron a las autoridades del club rosarino. Gracias a las cámaras de seguridad, el sospechoso fue identificado, presuntamente un menor de edad, y el club de la zona norte reconoció el incidente.

Sin embargo, el Tribunal de Disciplina de la Asociación de Clubes de Básquetbol (AdC) tomó una decisión controvertida al sancionar a El Talar con una multa de un millón de pesos por no haberse presentado al partido correspondiente a la tercera fecha del campeonato, que debía disputarse luego del suceso. 

El Tribunal argumentó que, a pesar de que el club presentó la denuncia ante la Fiscalía de Género, no respaldó la acusación con la documentación pertinente y no solicitó formalmente la suspensión ni el aplazamiento del encuentro a través de los canales oficiales de la AdC.

Este fallo fue fuertemente criticado por las jugadoras, como Luciana Delabarba, quien expresó su decepción: “Nos multan por ser grabadas y no querer presentarnos a jugar, algo que debería ser totalmente lógico y nos deberían apoyar”. La jugadora también manifestó su decisión de mantenerse firme: “Volvería a tomar la decisión que tomamos como equipo. Seguiremos luchando para ganar nuestros espacios”.

El Tribunal argumentó que la falta de comunicación oficial del club con la AdC, así como la no presentación al partido, constituyó un incumplimiento de los procedimientos establecidos en el reglamento. Además, destacó la falta de cooperación tanto de El Talar como de Náutico Avellaneda con la investigación, lo que dificultó el esclarecimiento total de los hechos.

A pesar de las sanciones, el Tribunal determinó que el partido entre ambos clubes, suspendido por el incidente, seráreprogramado para antes del 11 de marzo de 2025 en un lugar neutral en Rosario, sin público, y con los gastos cubiertos por El Talar.

El Tribunal dejó en claro su firme condena hacia cualquier acto que atente contra la integridad y seguridad de las jugadoras, al tiempo que subrayó la importancia de seguir los procedimientos oficiales para la suspensión o reprogramación de los partidos. La situación dejó en evidencia la compleja relación entre las denuncias de acoso y la aplicación de las normativas deportivas, un tema que sigue siendo debatido en el ámbito del deporte femenino.