La emoción por la 13ª fecha del campeonato de Fórmula 1 quedó en pausa este domingo: la lluvia torrencial sobre el circuito de Spa-Francorchamps obligó a retrasar la largada del Gran Premio de Bélgica, una de las carreras más esperadas del calendario.
Los autos salieron a pista detrás del safety car para realizar la vuelta de formación, pero rápidamente la dirección de carrera izó la bandera roja, indicando que las condiciones no eran seguras para comenzar la competencia. La visibilidad reducida y el riesgo de aquaplaning fueron clave en la decisión.

Aunque todavía no hay horario confirmado para el reinicio de la carrera, el evento estaba previsto originalmente para las 15:00 hora local (13:00 GMT).
En la previa, la jornada ya había presentado complicaciones: la carrera de Fórmula 3 fue cancelada, mientras que la de Fórmula 2 logró disputarse porque en ese momento había mejorado el clima. Sin embargo, el trazado belga, enclavado en plena región de las Ardenas y con casi 400 metros de altura, suele presentar este tipo de desafíos impredecibles.
Los fanáticos aguardan con expectativa mientras el cielo no da tregua. Todo está listo en los boxes, pero aún falta para que el semáforo encienda el verde.