En la previa del inicio del Mundial 2026, la Selección Argentina ratificó su poder de convocatoria internacional en la era de Lionel Scaloni.
El partido ante Honduras que se disputó en Estados Unidos donde la Albiceleste se impuso por 2 a 0 ante La Bicolor, se registró una concurrencia histórica de 91.102 aficionados en las tribunas del Kyle Field de Texas. Con esta cifra, se estableció el récord de asistencia absoluto para un partido del combinado nacional en todo el proceso liderado por el actual cuerpo técnico.
El imponente marco en el estadio de Texas no solo transformó las gradas en una marea albiceleste, sino que también quebró marcas previas en el territorio norteamericano. La cifra alcanzada superó el récord anterior de esa misma instalación para un evento futbolístico, el cual pertenecía a un encuentro amistoso del año 2024 entre las selecciones de Brasil y México que había congregado a 85.000 personas.

En los 95 partidos que componen la era Scaloni, la mayor concentración de público para la Albiceleste, hasta este fin de semana, se dio en el Estadio de Lusail durante el Mundial de Qatar 2022 en la final frente a Francia que contó con un aforo controlado de 88.966 espectadores.
Para hallar una concurrencia de características superiores que involucre al seleccionado nacional, es necesario remontarse a mediados de 2017. En aquella oportunidad, unas 95.569 personas presenciaron en el Melbourne Cricket Ground de Australia el debut de Jorge Sampaoli al frente del equipo, en un clásico ante Brasil que concluyó con victoria argentina.

